viernes, 8 de junio de 2012

Palacio Pitti

El influyente banquero Luca Buonacorso Pitti será el promotor de esta construcción en la segunda mitad del siglo XIV, encargando el proyecto a Filippo Brunelleschi, aunque será Luca Fancelli quien se encargue definitivamente de los trabajos. Se trataba del primer palacio externo a las murallas de la ciudad, planteándose una obra en estilo renacentista, una fábrica reducida respecto al edificio actual. Se proyectó un palacio sobrio y armónico, en el que se integran elementos clásicos de orden dórico, jónico y corintio, otorgando a la piedra un papel fundamental. Sucesivas ampliaciones dotarán al palacio del aspecto actual, que le convierten en una de los edificios más impresionantes de Florencia, con su fachada de más de 200 metros de largo al pie de una colina. La participación de los Pitti en una de las conjuras contra los Médici provocaría la interrupción de los trabajos, hasta que hacia el año 1550 el gran duque Cosme I lo adquirió para instalar en él su residencia familiar, abandonando el Palazzo Médici. Ocho años más tarde encargó a Bartolomeo Ammannati los trabajos de reforma; se sustituyeron las techumbres antiguas por una balaustrada, abrió las arcadas en los muros de la planta baja y proyectó el patio y la fachada que mira a los jardines. Vasari será el encargado de realizar el pasadizo que une este palacio y el Palazzo Vecchio, corredor que pasa sobre el Ponte Vecchio donde se originó la Galleria degli Uffizi al estar decorado con obras de arte. Ya en el siglo XVII Giulio y Alfonso Parigi ampliaron más la fachada; entre 1764-1819 Giuseppe Ruggieri añadía los pórticos perpendiculares a la plaza. El gran duque Fernando I será el encargado de dotar de un aspecto regio al edificio en su decoración, empleando a grandes artistas como Pietro da Cortona. En la actualidad, el Palazzo Pitti alberga un amplio número de museos: la Galería Palatina -con obras de Tiziano, Rubens, Tintoretto o Rafael-, el Museo degli Argenti -con excelentes muestras de orfebrería y joyas-, el Museo de la Porcelana, la Galería de Arte Moderno -en la que están representados los mejores artistas italianos desde el siglo XIX-, la Galería del Vestido y el Museo de Carrozas. A espaldas del Palazzo se abren los impresionantes Jardines de Bóboli.

San Lorenzo

La Basílica de San Lorenzo es una de las mayores iglesias de Florencia, situada en la plaza homónima, sede del mercado en el centro de la ciudad. Obra del arquitecto del Quattrocento Filippo Brunelleschi, realizada entre 1422 y 1470, fue encargada a Brunelleschi por la familia de los Médici y terminada por Antonio Manetti a partir del fallecimiento de aquél en 1446. La construcción de la iglesia había sido decidida por ocho familias florentinas con la idea de que la iglesia contuviera una capilla para cada una de ella; pero Cosme de Médici la adquirió al no poder hacer frente los anteriores mecenas a los grandes gastos ocasionados por tal empresa. Para erigirla se procedió al derribo de varios edificios en 1418. Se intentaba crear una obra totalmente comparable a las de la Antigüedad al recuperar el modelo de las antiguas basílicas cristianas. Opta por la recuperación del antiguo modelo de basílica cristiana: planta de cruz, capillas adosadas a los lados; tres naves longitudinales; techumbre adintelada; imagen perspectiva más adintelada. Tiene similitudes con el pórtico del Hospital de los Inocentes. Toma su esquema y lo amplía en las naves laterales. Juega con la luz. Existe un uso de elementos como: arcos de medio punto (acanalados); capiteles compuestos; entablamento corrido acanalado; bicromía. La fachada está inconclusa. También existe un ejercicio de perspectiva: eje de simetría en el suelo; líneas de Toja en el entablamento. Es de destacar dentro de esta iglesia la llamada Sacristía Vieja de San Lorenzo (1419–1422), obra también de Brunelleschi, así como la Nueva, obra de Miguel Ángel. Está inspirada en la iglesia de la Santa Cruz (gótica). Está dividida en tres naves y capillas laterales. En el centro del crucero hay una cúpula y este está rodeado por capillas. Frente al centro del crucero está la capilla mayor. Su planta es de cruz latina con tres naves y capillas laterales, casi basilical, extremadamente longitudinal, en cuyo crucero, de desarrollo escaso, se dispuso una cúpula con linterna. El espacio quedó matemática y geométricamente modulado por el círculo inscrito en un cuadrado, que actuó como medida de las proporciones con referencia siempre a la figura humana. Se emplearon elementos arquitectónicos muy armoniosos, que citan el mundo clásico a través de la influencia de las primitivas basílicas cristianas, como, por ejemplo, la techumbre de artesonado con casetones cuadrados en la nave central, el entablamento corrido y los ricos capiteles corintios sobre columnas monolíticas en esa nave central y sobre pilastras en las laterales.




Panteón de Agripa

 En el año 27 a.C. Agripa levantó un Panteón que fue destruido por un incendio en el año 80 d. C. Adriano mandó construir, sobre los cimientos del templo arrasado por el fuego, y en nombre de Agripa, un nuevo templo de cuyo proyecto se encargó el gran arquitecto del siglo I Apolodoro de Damasco. El templo esta formado por un gran pórtico clásico y una enorme cella cilíndrica. El pórtico cuenta con dieciséis columnas monolíticas realizadas en granito egipcio y mármol blanco en las basas, que dividen el espacio en tres naves. El Pantheon hizo época: con la luz de su óculo cenital, de 8,92 m de diámetro, consagró para siempre en arquitectura aquella luz apacible y difusa del atrio de la casa itálica ancestral, que acendraba su encanto en las horas de los crepúsculos. Su efecto tranquilizante recibe el apoyo de una singular armonía de proporciones, que el visitante percibe aun sin saber el secreto. Cuando se le dice que la altura a que la cúpula se encuentra es exactamente la misma que el diámetro de la rotonda (43,30 metros) empieza a percatarse de que tenían razón los griegos al considerar que el secreto de la belleza sensible estaba en el número. El pesado casquete de la cúpula descansa en el muro cilíndrico de la rotonda, de seis metros de espesor y que encierra todo un festoneado de bóvedas y de arcos de ladrillo que trasladan el peso del hormigón, de la masa muraria, a los puntos de mayor resistencia. El muro, a su vez, está sostenido por un anillo de cimentación de 7,30 m. de espesor, que después de hecho hubo de ser incrementado, como los muros hubieron de ser entibados, por el este y por el sur, con edificios anejos, aún en vida de Adriano. Las tres líneas de imposta, visibles por el exterior del cilindro, delimitan los tres sectores superpuestos que constituyen el verdadero muro, y en ellos los materiales de relleno se van aligerando de abajo a arriba. La distribución de las cargas permite que en el interior del cilindro puedan abrirse ocho nichos, uno ocupado por la puerta y los otros siete en alternancia de rectángulos y semicírculos, éstos en los extremos de los ejes y aquellos de las diagonales. Dos columnas, de pavonazzetto en los nichos semicirculares y de giallo antico en los rectangulares, cierran los respectivos vanos. De cada una de las paredes de los macizos intermedios, revestidas de mármoles incrustados, de una fastuosa policromía, sobresalen edículas rematadas por frontones triangulares o de segmento de círculo. Entre este sector bajo el muro, y el arranque aparente de la cúpula, corría un ático con ventanas, que experimentó una sensible transformación en el siglo XVIII.

Caravaggio

Bild-Ottavio Leoni, Caravaggio.jpgMichelangelo Merisi da Caravaggio (Milán, 29 de septiembre de 1571 – Porto Ércole, 18 de julio de 1610) fue un pintor italiano activo en Roma, Nápoles, Malta y Sicilia entre los años de 1593 y 1610. Es considerado como el primer gran exponente de la pintura del Barroco.Salvo en sus principios, Caravaggio produjo mayoritariamente pinturas religiosas. Sin embargo, a menudo escandalizaba y sus lienzos eran rechazados por sus clientes. Dos de los reproches habituales eran el realismo de sus figuras religiosas rozando el naturalismo temprano, así como la elección de sus modelos entre la gente de más baja condición. En lugar de buscar bellas figuras etéreas para representar los actos y personajes de la Biblia, Caravaggio prefería escoger a sus modelos de entre el pueblo: prostitutas, chicos de la calle o mendigos posaron a menudo para los personajes de sus cuadros.
Caravaggio colocó la oscuridad (sombras) en el claroscuro. El claroscuro llegó a escena mucho antes del arribo de Caravaggio a la pintura, pero fue éste quien le dio la técnica definitiva, oscureciendo las sombras y transformando el objeto en un eje de la luz, cada vez más penetrante. Con este tipo de pintura, los artistas comenzaron a plasmar el físico y la psicología de los personajes de una forma cada vez más real y aguda. Esto le ocasionó varios problemas por su forma de interpretar algunos trabajos religiosos que eran requeridos en encargos. Caracterizado por su rapidez para ejecutar obras marcando las líneas básicas directamente sobre el lienzo con el extremo del mango del pincel, Caravaggio pronto se convirtió en un anatema para los ortodoxos, pues se negaba a idealizar las figuras y tampoco hacía bocetos ni dibujos preparatorios. Pero los modelos son parte esencial de su trabajo, Caravaggio emplea a dos que a la postre serán pintores, pero siempre a la sombra de su maestro. Ellos fueron Mario Minniti y Francesco Boneri

jueves, 7 de junio de 2012

Baldaquino de Bernini

En 1624, Bernini recibió el primer encargo oficial: el Baldaquino de San Pietro, toda vez que la Basílica volvía a concentrar el interés de un papa mecenas -Urbano VIII- Deseoso de sistematizar la zona de su altar mayor, verdadero nudo arquitectónico y simbólico del templo. Su ejecución consumió nueve años de trabajo (1624-33), generando muchos problemas. Bernini, fundiendo la espectacularidad de la obra interina (cuatro ángeles que sostenían un rígido pabellón metálico) y la reevocación de la pergula constantiniana, concibió una máquina estupefaciente transportando sus dimensiones a la escala monumental del gigantesco ámbito del crucero basilical, sometido a la gran cúpula miguelangelesca. Bernini superó las soluciones convencionales de los baldaquinos realizados como obras arquitectónicas con forma de templo, diseñando una estructura dinámica que es, a un mismo tiempo, arquitectura, escultura y decoración. Quiso repetir en las columnas la forma de aquellas torcidas de la antigua pergula columnaria con balaustrada que, desde el siglo IV, separaba el presbiterio del resto de la iglesia, y que se creían procedentes del Templo de Salomón, testimoniando así, mediante la pervivencia formal, la continuidad ideal del Cristianismo. El Baldaquino, por su dinámica estructura transparente y sus gigantescas dimensiones, deja libre la visión del estático ambiente arquitectónico y se convierte en el único interlocutor del espacio miguelangelesco, atrae hacia sí las miradas y las dirige después hacia el espacio circundante, y, a su vez, por el color oscuro y dorado del bronce, crea un atractivo contraste con el blanco de los pilares que sostienen la cúpula, con cuya rectitud contienden los fustes contorneados de sus columnas.

El Vaticano

Cuando Julio II accedió al trono pontificio en 1503 emprendió un ambicioso plan artístico. Desechando la envejecida basílica levantada por Constantino en el siglo IV, pretendió sustituirla por un nuevo templo bajo cuya cúpula se colocaría el majestuoso sepulcro que encargaría a Miguel Angel. Bramante fue el elegido para realizar el primer diseño. Impuso un esquema central, con una planta de amplia cruz griega, abovedados sus cuatro brazos con cañones, cerrándose cada uno de los tramos con ábsides semicirculares. En el crucero se alzaría una gran cúpula de 40 metros de diámetro, compensada por cuatro pequeñas cúpulas y torres en las esquinas, al modo bizantino. Muerto Bramante en 1514 será Rafael el encargado de la construcción. Intentó acomodarla a la cruz latina, por lo que el templo se ampliaría hacia los pies con un cuerpo de tres naves y dos de capillas, ubicándose en la zona de los pies un amplio nartex dodecástilo. Los tres ábsides se dotarían de deambulatorios. El fallecimiento de Rafael en 1520 motivó que su proyecto no se pusiera en marcha, quedando sólo el grabado de la planta realizado por Serlio. Antonio da Sangallo el Joven será el nuevo arquitecto que lleve el proyecto adelante. Mantuvo muchos de los elementos de Bramante, pero su proyecto no responde a la planta central, ya que antepone a la cruz griega un cuerpo entre altas torres que recuerda a las catedrales románicas de la región alemana de Renania. La construcción definitiva se debe a Miguel Angel, nombrado sucesor de Sangallo a su muerte en 1546. Retoma el plan de Bramante de planta centralizada, pero con una sola entrada. En el centro se levantaría una majestuosa cúpula sostenida por robustos pilares ochavados y equilibrada por otras cuatro cúpulas menores en los lados. En los tres impresionantes ábsides dispuso pilastras de orden gigante. La cúpula, con 42 metros de diámetro y sobre un espectacular tambor, se eleva por encima de las colinas de la urbe, quedando como punto de referencia para la cristiandad. La grandiosa cúpula sería concluida por Giacomo della Porta con un perfil más agudo que el planteado inicialmente por Miguel Angel.

Botticelli

Sandro Botticelli 083.jpgAlessandro di Mariano di Vanni Filipepi (Florencia, 1 de marzo de 14451 – Florencia, 17 de mayo de 1510), apodado Sandro Botticelli, fue un pintor cuatrocentista italiano. Menos de cien años después, este movimiento, bajo el mecenazgo de Lorenzo de Médici, fue considerado por Giorgio Vasari como una "edad de oro", un pensamiento que convenientemente encabezaba su Vita de Botticelli. Su reputación póstuma disminuyó, siendo recuperada a finales del siglo XIX; desde entonces, su obra se ha considerado representativa de la gracia lineal de la pintura del primer Renacimiento, y El nacimiento de Venus y La primavera son, actualmente, dos de las obras maestras florentinas más conocidas.Nació en Florencia, en un barrio de trabajadores en el arrabal de Solferino. A esta misma parroquia de Solferino o Todos los Santos pertenecieron los Vespucci, aliados de los Médicis, y de quienes recibiría encargos. Era el menor de cuatro hijos del matrimonio formado por Mariano di Vanni di Amedeo Filipepi, de oficio curtidor, y su esposa Smeralda. Cuando nació Sandro, su hermano mayor Giovanni tenía 25 años, y se cree que lo adoptó y lo educó. Giovanni tenía el apodo de «Botticello» , sin que se sepa si recibió el apodo por su gordura o por gran bebedor; otras fuentes indican que era su hermano Antonio el que tenía este mote. De él deriva el apodo de «Botticelli».Fue gracias a la Adoración de los Magos, que pintó en 1475 para Santa María Novella, llamó la atención de los Médicis, que rápidamente emplearon su talento. Comenzó a trabajar para ellos pintando un estandarte para el torneo de Juliano de Médici, ensalzado por Poliziano en sus Stanze. Sus contactos repetidos con esta familia fueron sin duda alguna, útiles para garantizarle protección política y crear las condiciones ideales para la producción de sus numerosas obras maestras. La primavera es obra realizada hacia 1478 para la casa de Lorenzo di Pierfrancesco de Médici en la ciudad de Florencia. El nacimiento de Venus fue un encargo posterior, de otra persona para un lugar diferente, aunque a fines de siglo estas dos pinturas estuvieran juntas. Se convirtió en el máximo intérprete del neoplatonismo de la época, con su fusión de temas cristianos y paganos y su elevación del esteticismo como un elemento trascendental en el arte. Para dar forma a esta nueva visión del mundo, Botticelli opta por la gracia; esto es, la elegancia intelectual y exquisita representación de los sentimientos.